Me provocaComo el vino derramado de la copa, siento en la delgada alfombra sus zapatos de charol. Su mirada me recuerda que entre ratos los dos fuimos como gatos peleando en la habitación. He escuchado canciones de moteles a unos cuantos decibeles dentro de mi corazón. La camisa negra cae entre sus pasos se desliza entre mis brazos rumbo al sur de la pasión... Me provoca, él me provoca. Sabe que no puedo jugar a enamorarme y me toca, me provoca, y después finge olvidar la situación. &nb